24.2.07

¡Que grande es el Video-club! ¡Y que largo es este post!

Entiendo que la espera les haya parecido eterna, pero comprendan que la sola recopilación y verificación de los todos los datos aquí mencionados así como el revisionado completo de todas y cada una de las películas comentadas necesarias para redactar un post tan titánico como el que van a tener el placer de leer, conlleva para el autor un sobreesfuerzo que en ocasiones roza la extenuación.

Continuamos sin más dilación, repasando la filmografía selecta de la Gran Factoria de Sueños que fue la Productora Cannon allá por los lejanos años 80.

Género Ases del Cielo. Para que vean lo serio que es uno, el primer film que comentaremos hoy no fue producido por la Cannon, aunque bien pudiera ser incluido en este post (y lo será) ya que cumple tres requisitos indispensables “Cannon”, a saber: producción de serie B, argumento infantiloide paramilitar y profundo sentimiento antiárabe. Supongo que a estas alturas ya estarán pensando en “Águila de Acero” y sus correspondientes secuelas (que no revisaremos en aras de una buena salud mental).


Mire que par de dos. Más chulos que un ocho.

Sinopsis: A la tierna edad de 18 años, Doug Masters sabe pilotar un Caza desde mucho antes que conducir una Vespino. Siempre ha querido ser piloto, como Papa, pero la Academia de las Fuerzas Armadas no le ha dejado matricularse por sus malas notas (para defender a la patría en los cielos todavía hace falta saber algo de Física de Fluidos). Pero Doug no se deja amilanar y ahora está dispuesto a demostrar que es el nuevo Barón Rojo Norteamericano, más si cabe, cuando se entera de que el avión de su padre ha sido derribado en Oriente Medio en plena misión ilegal no autorizada por Naciones Unidas. Para su formación contará con la ayuda de un mentor, un viejo piloto de combate (Coronel Charles “Chappy” Sinclair) que curiosamente fue el mismo instructor que Richard Gere en “Oficial y Caballero”. Todo esto pone de manifiesto la tradicional carencia de mandos intermedios en el Ejercito de los Estados Unidos.

Comentario: A modo de anécdota, “Águila de Acero” se estrena el mismo año que otra película de similares características (“Top Gun”), si bien esta última adolece de la veracidad de la primera y difícilmente pasará a la historia del cine. ¿Quién demonios se cree que las Fuerzas Armadas van a aceptar como piloto de combate a un mequetrefe como Tom Cruise que apenas llega al metro setenta? Por favor, no engañen al espectador. Por el contrario “Águila de Acero” contiene una escena insuperable de gran realismo: Cuando Doug Masters va abatiendo enemigos (peligrosos y sucios islamistas, por cierto) con su F-16 cual videojuego de Spectrum mientras escucha en su flamante Walkman Sony la canción de Queen “One Vision”. Ya lo saben, si tu padre es secuestrado por los enemigos de tu patria, coge un caza y una cinta de Queen y sálvalo. El estado no lo va ha hacer por ti. De nuevo se repite el Leiv-Motiv del cine bélico de los 80: “Háztelo tu mismo”. Segunda anécdota cinéfila: Puesto que el Ejercito Americano no les concedió el permiso para rodar la película con sus F-16, los productores decidieron llevarse los trastos al país con más aviones de fabricación norteamericana por kilómetro cuadrado: Israel, los cuales aceptaron encantados al saber que los malo-malosos del film iban a ser los arabes. ¡Oh el Cine! ¡Fomentando la amistad entre los pueblos!

Género Musical - Bailecitos. No solo de tiros y de yoyas vive la Cannon. Demostrando que es una productora con una sensibilidad especial por las artes escénicas, se lanza a producir varias películas cuya temática gira en torno a las nuevas manifestaciones musicales de los 80. Así lanzan por una parte “Breakdance” y “Breakdance 2: Electric Boogaloo” (“Breakin´” y “Breakin´2” en el original), donde dan a conocer a una legión de jóvenes europeos el nuevo baile (llamado “Breakdance”) surgido de los guettos norteamericanos y caracterizado por toda una pléyade de movimientos imposibles causantes de luxaciones y roturas óseas en imitadores no cualificados. También destacaremos la apoteósica “Lambada: El baile prohibido”, joya del Septimo Arte, a la cual dedicaremos merecidamente nuestra sinopsis así como los comentarios posteriores. A modo de inciso recuerden que la Lambada fue un estilo musical con un solo éxito radiofónico (¡curiosísimo!) que se acompañaba de un baile apasionado en el que hombre y mujer se contoneaban rozando frenéticamente sus pelvis (desafiando las leyes de la Física Cuántica que sostienen que dos entrepiernas de diferentes personas no pueden compartir el mismo espacio tridimensional en una pista de baile). Lo que se ha dicho toda la vida como “arrimar la sardineta...a ver lo que pasa”.

Recogiendo la mierda del suelo con la camiseta...como te vea tu madre!!

Sinopsis: Los argumentos de la serie “Breakdance” no eran comparables a “Guerra y Paz”, para que mentirnos. En general, se contaban las andanzas de una serie de chavales la mar de majos (pero con pinta de delincuentes) que bailaban “Breakdance” allá donde fueran, despertando simpatías con sus giros boca abajo y sus coreografías espectaculares siempre a ras de suelo, limpiando las calles con sus mugrientas cazadoras llenas de chapitas. Fin. Merece la pena que nos detengamos en el hilo narrativo de “Lambada: El baile prohibido”. Una joven (y casta) princesa indígena de la Selva del Amazonas busca denunciar la atrocidad ecológica que van a cometer un grupo de facinerosos sin escrúpulos que ríase del Concejal de Urbanismo de Marbella y Paco el Pocero juntos. Para ello esta princesa Amazónica (mas alta, blanca, depilada y con rasgos más caucásicos que usted y que yo) parte a los Estados Unidos (Tierra de oportunidades y Lugar de encuentro de todos los pirados del mundo) con el fin de hacer oir su voz y la de su gente. Como ve que sin agente artístico uno no se come ni un colín en Hollywood, decide aliarse/liarse con un yankee rubiales y formar pareja artística de baile para darse a conocer en un concurso de nuevos talentos venidos de países tercermundistas. La Lambada (que resulta ser el baile tribal de la muchacha), se erige entonces en protagonista indiscutible del devenir del film. Al final, “happy end”, los americanos caen bajo el hechizo de este baile “frota-genital”, el yankee se casa con la princesa y esta consigue 30 segundos de gloria y fama en una emisora de televisión local para acusar a los especuladores (los cuales ya iban por el quinto Plan de Ordenación Urbanística) y ponerlos en el estrado, sometidos al yugo implacable de la justicia.. Les juro por Dios que es verídico. No se rían.



El arrimando la sardineta...y ella contentísima!

Comentarios: ¿Y yo que digo ahora? Pues la verdad. Pues que “Lambada: El Baile Prohibido” es la primera película de la historia del Cine que es ECOLÓGICA (con mayúsculas) y respetuosa con el Medio Ambiente, ya que está dedicada (textualmente en los títulos de crédito) “A la preservación de las Selvas Amazónicas”. 20 años antes de que Al Gore (que mira que se ha puesto gordo, eh?) nos aterrorizara con sus películas de verdades “muy chungas que dan miedito”, la gente de Cannon ya nos iba alertando de las posibles consecuencias de la acción humana en el calentamiento global a golpe de Lambada (que también calentaba lo suyo, dicho sea de paso).

Género Sly. Pues si que si. En los 80, Silvestre Stallone es posiblemente el actor más taquillero (otra cosa es que sea el más expresivo) del momento y obviamente Cannon no podía dejar pasar la oportunidad de trabajar con él. Para ello parió dos películas que funcionaron como vehículo de lucimiento de Sly así como auténtica “Declaración de Principios marca de la casa Cannon” que se resumen en el aforismo “Al enemigo, ni agua”. Estas pelis fueron “Cobra” y “Yo, El Halcón” (en el original “Cobra” y “Over the top”).

Solo un adjetivo: MÍTICO! Por cierto ¿qué me dicen del rayo láser del Submachine Gun?

Sinopsis: “Cobra”. Sly es el detective Marion Cobretti, un oficial cuyos métodos de trabajo hace mucho tiempo que dejaron de ser ortodoxos para pasar a ser ilegales y amorales. Cobretti (alias Cobra para el Departamento) se tiene que encargar de proteger (el solito que para eso se basta) a una testigo de las represalias de una banda de moteros sucios satánicos anti-sistema (y muy posiblemente comunistas) cuyo ritual habitual consiste en reunirse en naves industriales abandonadas para hacer entrechocar sus hachas en plan post-apocalíptico. Por cierto, el papel de la “frágil y vulnerable téstigo” es interpretado por la antigua esposa de Stallone, la sueca Brigitte Nielsen. Todo un pedazo de mujer nórdica, con más espaldas y altura que Sly (y hay quien dice que con unos genitales masculinos claramente diferenciados) que desentona en su personaje más que un Cristo con dos pistolas. “Yo, el Halcón”. Guión escrito por el propio Stallone donde en este film se reserva el papel principal de “Lincoln Hawk”, un noble hombre torturado por haber abandonado a su hijo y a su mujer años años ha, en pos de desarrollar una fructífera carrera en el campo del transporte por carretera de mercancías, o lo que se ha llamado toda la vida como “camionero”. Arrepentido por su comportamiento vuelve a casa para reformar de nuevo la familia y reconciliarse con los suyos, pero puesto que el Destino siempre nos depara lo peor, asiste atónito al siguiente panorama: su mujer tiene un cáncer terminal y le quedan dos Telediarios y su hijo Michael está bajo la custodia de su poderosísimo y millonario abuelo que además, demostrando lo mucho que quiere a su nieto, lo ha metido de por vida en esos típicos colegios americanos que son como pequeñas instituciones militares y visten a sus alumnos como si fueran Coroneles de la IV región. Pero todas estas adversidades no amilanan al bueno de Hawk, el cual rapta a su hijo y lo lleva de correrías en el camión por las autopistas de los Estados Unidos para así ganarse su corazón y recuperar el tiempo perdido. Y puesto que no solo de amor vive el hombre, en aras de conseguir el reconocimiento y el dinero que necesita para empezar una nueva vida, Hawk decide participar en un certamen de auténtico prestigio universal: El Super Campeonato de Pulsos entre Camioneros con los resultados que ya se pueden ir imaginando.

"Papa va a ganar el Campeonato de Pulsos con este Brazo que le ha dado Dios"

Comentarios: En cuanto a “Cobra”, podemos afirmar sin temor a equivocarnos, que estamos ante el paradigma del cine de acción de los 80: Ultraviolencia gratuita y masculinidad manifiesta a flor de piel. Les recuerdo que en el cartel promocional del film se indica la siguiente: “El crimen es una enfermedad. Conoce a la cura. Cobra. El brazo armado de la ley”. Lo que ahora puede parecernos hasta cómico, en los 80 eran cosas que se tomaban muy en serio. No se rían. Con Cobra como policía de barrio y Charles Bronson como amable vecino, las cosas nos irían hoy en día mucho mejor. Piénsenlo. Por lo que respecta a “Yo, el Halcón”, estamos ante una película “de sentimientos”, donde asistimos al lento y doloroso proceso pero a la par bello y reconfortante de la reconciliación familiar entre padres e hijos. Una película, insisto, para ver con toda la familia en el sillón de la casa, llorar a moco tendido y terminar abrazándose los unos a los otros mientras pedimos disculpas hacia nuestros congéneres. Déjese de Frank Capra y vea “Yo, el Halcón”.

Género “European Muscles” o Chicarrones del Norte. La productora Cannon no solo se nutrió de estrellas norteamericanas. Su especial sensibilidad artística, hizo que enfocara su punto de mira en actores pujantes dentro del panorama europeo de la interpretación. Podemos aseverar, que esta desinteresada estrategia fue la responsable en última instancia de que hoy en día conozcamos la obra (muy a nuestro pesar) de actores tan consagrados como el sueco Dolph Lundgren y el belga Jean Claude Van Damme. Del primero (que por si no lo saben y en una escueta nota de lucimiento personal, interpretó al boxeador soviético Ivan Drako en Rocky IV donde acaba con la vida del amigo de Rocky Balboa, Apollo Creed, interpretado por Carl Weathers que luego haría películas tan celebradas por el Video-Club como “Action Jackson” y “Turricane Smith”) destacar aquel subproducto fantástico que fue “Masters del Universo” y del segundo nos quedaremos con uno de sus films más celebrados, “Bloodsport”, traducida en España como “Contacto sangriento” (y que no tiene nada que ver con mantener relaciones sexuales con una mujer en periodo fértil). De nuevo nota para el lucimiento: Uno de los primeros films del Sr. Van Damme del que se tiene constancia, llevaba por título “Karate Gay Expert”, y solo se distribuyó en “negocios del ramo”...ustedes ya saben lo que hay que hacer para comer oiga!!


Miren a Dolph Lundgren...no le caben más músculos en el cuerpo. Y que pelazo...

Sinopsis: “Masters del Universo” fue la adaptación al cine de una gama de muñequitos de la Mattel con los que jugábamos de crios. Estos muñecos eran todos hipermusculados, hercúleos, sin vello en el cuerpo e iban vestidos con poca ropa. Ni que decir tiene que muchos psicopedagogos han relacionado este “inofensivo” detalle con la aparición de tendencias homosexuales en la edad madura. Quien lo iba a decir. La película tenía un argumento pueril. El malvado Skeletor quiere invadir la Tierra y casi lo consigue pero viene el bueno de He-Man (Dolph Lundgren) y pone las cosas en sus sitios a base de ¿diálogo, comunicación, diplomacia?, no, a base de hostias como panes. Fin de la historia. “Contacto Sangriento” se ajusta al patrón de las primeras películas de Van Damme: Cada cinco años se celebra en Hong Kong, el "Kumite", un torneo secreto de artes marciales en el que se enfrentan, a vida o muerte, los mejores luchadores del mundo. Frank Dux, que trabaja eventualmente para la CIA (no se especifica si es un becario), se convertirá en el primer occidental que participa en este torneo. Pero, para ganar, deberá derrotar al despiadado Chong Li (un oriundo con muy malas pulgas), el vigente campeón. ¿A que ya se huelen el final? Desde el principio.

Que tenso está aquí Jean Claude...¿Tendrá un apretón?

Comentarios: Según los productores de Cannon, “Masters del Universo” sería (y cito textualmente) “El STAR WARS de los años 80” y así lo indicaban sin rubor alguno en el cartel promocional. A fecha de hoy, todo aquel que participó en este magno proyecto niega cualquier vinculación con el mismo y si no fuera por el registro objetivo de las videotecas, pensaríamos que esta película nunca habría existido y que su leve recuerdo es fruto de nuestra imaginación (que ya tendría que estar enferma para imaginar semejante bodrio). Nos quedamos con el “trasfondo”, las tropas de Skeletor invaden un pacífico y tranquilo pueblo estadounidense y puesto que ni el ejercito, ni las fuerzas de seguridad son capaces de rechazar el ataque, son sus habitantes, hombre y mujeres humildes pero valientes, quienes ayudados por un sueco rubiales de casi dos metros, expulsan y derrotan al enemigo. El sempiterno lema del “háztelo tu mismo, no confíes en las instituciones” que tan en boga estuvo en los 80. ¿Quizá con estas películas preparaban subliminalmente el subconsciente de la población para situaciones extremas de autodefensa ante posibles imprevistos? ¿Una invasión soviético-cubana, tal vez? Eso, por desgracia, nunca lo sabremos. En cuanto a “Contacto Sangriento”, podemos afirmar que estamos ante una sencilla película de denuncia social. Jean Claude Van Damme nos muestra sin tapujos las luchas clandestinas en Hong-Kong donde día a día cientos de personas en régimen de semi-esclavitud son obligadas a darse de yoyas y mamporros para goce y disfrute de los capos de las mafias locales. La CIA, obviamente, preocupada por esta violación de los derechos humanos decide actuar y acabar fulminantemente con esta situación. Para ello, que mejor que enviar a Jean Claude “Culos de Bruselas” Van Damme. Inciso: Escribo “culos” y no “coles”, por la sencilla razón de que en todas y cada una de las películas protagonizadas por el belga, los espectadores masculinos debíamos padecer (y el femenino disfrutar) la típica secuencia en la que Jean Claude salía de la ducha poniéndose un tanga minúsculo donde inevitablemente mostraba la zona de sus rocosos y depilados glúteos moldeados a base de horas de gimnasio.

Sería injusto comenzar ahora y aquí, cansados y agotados tras todos estos párrafos de gran ingenio, lo que debería ser la revisión crítica de la filmografía del gran HOMBRE de la serie B. Por lo que si a ustedes, mis queridos lectores, no les importa, les emplazo en una nueva entrega de “Que Grande es el Video” donde analizaremos pormenorizadamente la vida y la obra del único, del inigualable, del insuperable CHUCK NORRIS.


Sed buenos, os lo dice Chuck!

10 comentarios:

alberto dijo...

Una vez te escapas de hablar de Chuck Norris... bueno, el resto del post ha estado bien.
Prometo un comentario más largo, pero dame tiempo para pensarlo.

alberto dijo...

Quería decir, una vez más...

alberto dijo...

Bueno, aquí vuelvo a la carga.

Repasando ese peazo de website que es imdb.com, he encontrado 48 títulos (que se me hacen pocos, la verdad) producidos por Cannon Group, entre ellos, las pelis de Chuck Norris, que espero, como agua de mayo, sean comentadas en un futuro más cercano que lejano.
Y hay unos 270 y tantos que Cannon distribuyó por las salas de cine de este vasto país. Entre ellas, pelis con títulos tan sugerentes como Rockula, The Crack House, Tough Guys Don't Dance o Ninja III: The Domination o clásicos (que, por cierto, has obviado) como Kickboxer o la serie Las minas del rey Salomón y Quattermain y la ciudad perdida del oro (que yo vi, de estreno, en el cine Eslava cuando mi señor padre trabajaba allí; otra que vi de estreno en ese mismo cine fue Delta Force).
En cualquier caso, reitero mis felicitaciones por tan magnífico post...

Quique dijo...

Tus palabras , querido Alberto, no hacen sino reafirmar mi Teoria: La Cannon fue una autentica "factoria de sueños" durante los años 80 y nuestra culturilla cinematográfica, para bien o para mal, le debe mucho más a este tipo de peliculas que al sesudo cine de autor independiente.

rosquilleta dijo...

buenísimo...
ahora tendrás que reconocer que dejarnos con la miel de chuk norris en los labios hasta l apróxima entrega... ha sido toda una put...

huitzilin dijo...

Será ésta una pregunta ingenua, pero ¿el Dolph que hace de He-Man no es el mismo que hace del ruso en Rocky IV? (yes, yes, aren't you all proud of me? si es que tengo razón, quiero decir)

Como siempre, Quique, tu crítica mordaz fija un modelo al que los demás sólo podemos aspirar. Y pregunto... ¿verdaderamente has visto todas estas películas, o es que han surgido durante tus investigaciones para el post?

Quique dijo...

Respondiendo a Huitzilin...

Todas, repito, todas y cada una de las películas aqui comentadas fueron vistas (al menos una vez) por el que aqui suscribe durante el intervalo de edad "mágico" que comprende desde los 10 a los 17 años de vida.

Pueden sacar sus propias conclusiones al respecto...

Recaredo dijo...

Excelente trabajo de investigación.

Veo que tienes mucho tiempo.

Es cierto que estas películas vistas desde el prisma actual dan una imagen autenticamente ridícula. Pero no es menos cierto que nosotros a esas edades estábamos ávidos de esa factoría de sueños imposibles e historias inimaginables.

Tembien es cierto que cual Alonso Quijano ante su libro de caballerías, ciertas personas ligeritas de personalidad (véase algun que otro personaje del centro que se tiraba desde no se qué piso...) podía verse ciertamente marcado por ciertos ideales.

Yo confieso que cuando terminaba de ver una pelicula de van-damme me daban ganas de liarme a mamporros con todo Dios, porque sí. Lo bueno es que se me pasaba en seguida...

La verdad es que me han chirriado los dientes a la vez que me venian buenos recuerdos leyendo este post.

finn5fel dijo...

Con respecto a Watchmen (tu comentario en mi blog que, lo sé, nada tiene que ver con este post tuyo), puedes leer las más recientes noticias aquí:

http://www.g4tv.com/thefeed/blog/
post/674023/
300_Helps_Watchmen_Film.html

alberto dijo...

Buenas,
Haga usté el favor de informarnos sobre su nueva actividad laboral, que me he tenido que enterar de que ha cambiado de trabajo porque he leído los comentarios en el blog de Juan.

Elija el medio (por aquí o por email) y las armas (florete o pistola). Bueno, sólo el medio. Perdone, pero es que me dejé llevar por la solemnidad del tono y pensé que le estaba retando a un duelo...